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Piezas.

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Nos pasamos la vida buscando la pieza del puzzle que encaje con nosotros, pero lo que no sabemos es que nosotros somos nuestro propio puzzle y que las únicas piezas que debemos buscar y cuidar son cada uno de nuestro rincones, de nuestros monstruos, de nuestros secretos y de nuestras sonrisas. Ya es hora de que dejemos de buscar la pieza que debería encajar con nosotros y empecemos a querernos desde la pieza más grande hasta la más insignificante que nos forma, desde los miedos hasta la sonrisa, empezando por lo que late en nuestro pecho y acabando por el puzzle completo. Modelo: Lucía de Castro (  https://www.instagram.com/luli5289/  )

Tú no mientes

Me he acordado de todas las veces que saliste corriendo porque te asustaron mis fantasmas; en lugar de salvarme. Me he acordado de todas las veces que dijiste "Salta, estoy aquí, no te va a pasar nada."; y lo que pasó fue que no estabas. Me he acordado de todas las veces que dijiste no mentir, y lo único que decías era que me querías; y yo te creía. Me he acordado de todas las veces que fuiste cien personas diferentes, cien heridas diferentes, cien formas de hacerme reír que usaste en mi contra. Me he acordado de ti, y de ti, y de ti, y de ti también. No te olvido. No os olvido. Porque me has recordado que ahora te tengo a ti, que no eres ninguna de ellas y que no huyes, porque correr es de cobardes y prefieres matar al dragón antes que dejarme caer; porque nunca me mentirías. Y me recuerdas que te tengo y yo te sonrío, porque no te vas: sé que no mientes.

Autorretrato

Un perfume descatalogado, un café con leche, sin azúcar, una ilusión que espera a la esperanza, un verano que nunca acaba pero en el que siempre hace frío, un corazón  de hielo  sin coraza que se derrite al tacto de unas manos; menos mal que no existían. Abre la puerta, soy yo. Sara, Elena, Lidia, Noelia, Marta, todas las mujeres que nunca amaste pero que eres incapaz de olvidar. Abre la puerta, pero cuidado, soy yo, en cualquier momento me derrumbo. No abras, no hay puerta, solo soy un puñado de ruinas que nadie ha sabido cuidar. No empujes, no tires, es automático, me abro a todo aquel que luego vaya a sacarme los ojos. Cierra, rápido, que se escapan los cuervos que nunca crié y me van a dejar las manos vacías. Cierra, el vacío, tápame los agujeros, que me sabe todo a mar y voy a acabar ahogándote a ti también. Soy yo, ¿no te acuerdas? He sido tu puta, y la de muchas otras, que solo me han pegado con hostias, me han pagado con la puerta en las narices y me han hecho pecar,...