Piezas.
Nos pasamos la vida buscando la pieza del puzzle que encaje con nosotros, pero lo que no sabemos es que nosotros somos nuestro propio puzzle y que las únicas piezas que debemos buscar y cuidar son cada uno de nuestro rincones, de nuestros monstruos, de nuestros secretos y de nuestras sonrisas. Ya es hora de que dejemos de buscar la pieza que debería encajar con nosotros y empecemos a querernos desde la pieza más grande hasta la más insignificante que nos forma, desde los miedos hasta la sonrisa, empezando por lo que late en nuestro pecho y acabando por el puzzle completo. Modelo: Lucía de Castro ( https://www.instagram.com/luli5289/ )